Con un pasado histórico de tanta importancia, Valencia de Don Juan se enriquece de un legado de tradiciones y costumbres imperecederas en forma de celebraciones, fiestas y juegos o en los aspectos más cotidianos de la vida coyantina, como el mercado semanal que todos los jueves congrega a multitud de personas.

 
Comenzaremos, por ejemplo, con las fiestas navideñas. “La Pastorada” (o Corderada), representación de un “Auto de Navidad” de un autor local anónimo. Cuando terminaba la representación se recitaban versos referidos a vecinos o hechos acaecidos en la ciudad.
Otra entrañable tradición es la del Portal de Belén, en la Plaza de Sta. Teresa, con figuras de
tamaño natural. Como continuación a las fiestas navideñas también se celebra la “Cabalgata de Reyes”. Siguiendo el calendario llega el “Carnaval” que Valencia de Don Juan celebra a lo grande, con cabalgatas, fanfarrias y mucha alegría. El Miércoles de Ceniza por la tarde se celebra el “Entierro de la Sardina”. Antes de Semana Santa también se puede disfrutar bailando y comiendo tortilla en el “Domingo Tortillero” o “Romería de San Lázaro”.


Valencia de Don Juan vive su “Semana Santa” con devoción. Durante los días santos los coyantinos inundan las calles con procesiones de gran interés. También es típico beber “limonada” (hecha a base de vino, frutas, granos de café y paciencia para macerar).
Recién estrenado el verano se celebra San Juan y San Pedro, con espectaculares hogueras

sobre las que hay que saltar. En agosto, la ciudad vive una fiesta permanente. El primer domingo de agosto se celebra “El Bollu Preñau” con muchos bollos rellenos de chorizo, vino y alegría festiva.

El día 19 es la Romería de San Luis.

Del 8 al 15 de septiembre se celebran las fiestas patronales de Valencia de Don Juan en honor a Nuestra Señora del Castillo, patrona de Coyanza. En ellas y siguiendo la tradición, tiene lugar el solemne acto de la “Ofrenda del Cirio” a la Virgen, en la iglesia de los PP. Agustinos. El día 14 se celebra el Bendito Cristo de Santa Marina. Un día antes se prepara la hoguera del Cristo con la tradicional llegada del “Carro de Leña”. Esta es la última celebración del año, al que ya sólo le queda el tiempo de vendimia entre septiembre y octubre.